Camino Frances

Camino Frances
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Monday, July 30, 2012

26-07-2012 Logroño to Nájera

26-07-2012 Logrono to Nájera

“Take that plate away from him before he eats it.”
“Do you need someone to wash the dishes? With a little bit of bread I’d be more than happy to work for free.” After a thirty kilometer day under an overcast sky, we were all famished and exhausted. This dinner was my first real meal of the day, apart from the small breakfast and primarily liquid based lunch. Potatoes of the Rioja style with Chorizo followed by stuffed peppers and chocolate cake. Not to forget the wine mixed with Casera (a slightly lemon-flavored carbonated water).

“Quítale ese plato antes de que lo coma.”
“Hace falta una persona que os limpie los platos; si me dejas un poco de pan no me importaría trabajar gratis.”
Después de un día de 30 kilómetros bajo un cielo nublado, todos teníamos mucha hambre. Esta cena fue mi única verdadera comida del día, aparte de un pequeño desayuno y un almuerzo de mucho líquido. Patatas a la Rioja, pimientos rellenos y tarta de chocolate. No se olvide el vino con casera.

After a sleepless night in the hostel of Logrono, waking up drenched in sweat due to the lack of air and humid temperatures, starting out was difficult. Rafa, the smart one, woke up at 4:30 to begin walking by 5:00AM. His plan was to finish the 30 kilometers between Logrono and Najera before the real heat began. The rest of us, Geraldo, Mario, Christina and I left around 6:45.

Después de pasar una noche sin dormir en el albergue de Logroño, despertándome chorriando de sudor gracias a la falta de aire y humedad, fue difícil empezar de caminar esta mañana. Rafa, el genio del grupo, se despertó a las 4:30 para empezar a caminar a las 5:00. Su plan era acabar con los 30 kilómetros entre Logroño y Nájera antes del calor. Cristina, Mario, Gerardo y yo salimos a caminar a las 6:45.

For the first hour and a half of our hike, a beautiful stroll through a wooded park at the edge of Logroño, I walked with Geraldo. We discussed our reasons for walking the Camino. Geraldo is 62 years old and views the Camino as a physical challenge. He may not have the strength to walk the Camino in five years, but he has the strength now. So he walks the Camino partly because he can and partly to prove he is still capable. Geraldo also spoke to me a lot about his personal opinion that people must look for their own, personal strength to overcome the difficulties in their life. We can depend upon the people around us, our family and friends, but in the end we have to find our own way to survive. Perhaps this is why I enjoy walking with Geraldo. Geraldo looks upon all of us as his children. He is here to support us, when we need him, but he waits for us to find our own path. He lets us make our own mistakes. Similarly, Geraldo observes the capabilities each person has. He tells me, “Hey, this path is getting rough,” and little more. He has observed that I use my cane. If he were to tell me about every bump and every rock, I wouldn’t need my cane and maybe I’d just forget how to use it. These are skills I have developed and there is a reason for them.

Durante la primera hora y media del Camino de hoy, un caminata por un bosque verde a las afueras de Logroño, caminé con Gerardo. Hablamos un poco de nuestras razones por venir al Camino. Gerardo es un hombre de 62 años y considera el Camino como un reto físico. A lo mejor no tendrá la fuerza para caminar en cinco años más, pero el tiene la fuerza ahora. Por una parte, camina porque pueda y por otra parte camina para mostrar su fuerza. Gerardo también me habló de su opinión de que la gente tiene que buscar su propia forma de conquistar a los problemas que les enfrentan en la vida. Podemos buscar a la familia y a los amigos para apoyo, pero al final somos nosotros que tenemos que sobrevivir. Quizás por eso me gusta caminar con Gerardo. Nos ve a todos como si fuéramos sus hijos. Está dispuesto a apoyarnos, cuando nos hace falta, pero deja que cada uno busca su propio camino. Nos deja hacer errores, pero también nos observa y ve las capacidades de cada uno. Me dice, “Oye, este camino está chungo,” y poco más. Ha observado que yo utilizo mi bastón para buscar los escalones y un camino seguro. Si me avisara de cada roca y cada piedra, no haría falta que llevo un bastón. Quizás se me olvidaría utilizarlo.

For my part, I explained to Geraldo my own varied reasons for hiking the Camino: learning how to let people help me as well as searching for the line where the help is too much. Geraldo reconfirmed for me the fact that our group views me as a very capable person, but that when they help me it is out of the same concern they show for one another. (Even if they still help me that little bit more.)

Por mi parte, le expliqué a Gerardo las razones variadas que tengo para caminar: aprender a dejar que los demás me ayudan y aprender donde está la línea entre ayuda y discriminación. Gerardo me confirmó que, cuando alguien del grupo me ayuda, es con el mismo cariño y las mismas razones que ayudaría a cualquier otro miembro del grupo. (Aunque me siguen ayudando un poco más a mí que a los demás.)

Our small family unit took our afternoon break in a small park in a town along the way. For thirty minutes we tried to sleep, but the flies were so loud and persistent that we gave up any attempt. Finally, we began doing Yoga and headstands, working on our balance under the shade of some trees. (See, Lyn, some martial arts along the way). We continued the last 11 kilometers of our Camino, finally, around 5:00. Despite our break, the heat and rocky trail made the last stretch endless.

Nuestra pequeña familia descansó en un parque por la mitad del Camino. Durante 30 minutos, intentamos a dormir, pero las moscas fueron tan agobiantes que ninguno logró dormirse. Así que, al final, dejamos de dormir y nos pusimos a hacer yoga bajo la sombra de unos árboles. Un poco antes de las 5:00, empezamos los últimos 11 kilómetros del Camino. A pesar del descanso, el calor y las piedras hicieron que los últimos kilómetros se volvieron interminables.

After our dinner, we returned to the hostel where I happened to run into a group of four Canadians from Montreal who are also walking. I asked if I might join their group for tomorrow and, of course, they were happy to oblige.

Después de la cena, me encontré con 4 Canadienses en el albergue. Les pregunté si les importara que caminara con ellos mañana, y me dijeron que será un placer.

Saturday, July 28, 2012

25-07-2012 Torres del Rio to Logroño

Lunch at a relatively normal hour. (2:30)? Can this be possible? What I wonder, though, is how the waitress couldn’t fall for the extravagant ways we were hitting on her. Paula, the beautiful Waitress from Logrono, people will seek her out for years to come. At least, that is what we told her. She even let me feel her elbow so that I could decide for myself if she was beautiful or not. Though, when my friends suggested she let me feel other parts, she became a little less helpful. She probably thought the table full of tipsy pilgrims was loud and abnoxious, but she played along just the same.

¿Será possible? Almuerzo a una hora normal (2:30). Lo que no entiendo yo es como es posible que la camarera no le gustara los piropos extravagantes que le echábamos. Paula, la hermosa camarera de Logroño, la gente irá en busqueda de ella durante los años que vienen, o eso es lo que le decíamos. Me dejó tocarle el codo para que yo pudiera decidir, por mi mismo, si era guapa o no. Cuando mis amigos le dijeron que me dejara tocar otras cosas… se quedó un poco extrañado. Es probable que ella pensó que la mesa lleno de peregrinos borrachos era pesado, pero nos sonrió de todas formas.

Our early start from Torres del Rio today—on the road at 7:00—made a huge difference in our energy. By 9:30 it was already hot enough to make us think longingly of water, cold showers and colder drinks. Just a mere half kilometer outside Logrono, Rafa and I stopped to buy cokes from a person selling them on the road. It was just too hot. 5 hours and 21 kilometers of small hills and valleys without a single shadow. Not a cloud in the sky, either. Manolo was hitting hard.

A empezar temprano de Torres del Rio, notamos mucho la diferencia en nuestro nivel de energía. A pesar de la salida a las 7:00, sin embargo, para las 9:30 estábamos pensando en agua, una ducha y una bebida aún más frío. Un medio kilómetro del nuestro destino de Logroño, Rafa y yo paramos para comprar cocacola de un hombre en la calle. Hacía tanto calor. Manolo nos pegaba fuerte.

I spent the entire day walking with Rafa and discussing a number of topics, from politics (the number of politicians in spain, their wages, the futility of the protesting groups) to the mere fact that walking with a partner causes you to talk more. It’s hard to stay quiet and solo when someone is holding your elbow. Though Rafa and I started somewhere toward the back of the pack, we needed our time to get warmed up. By 11:30, we had our stride and weren’t going to stop. Blisters hurt more if you give your body a chance to feel them. So we powered on and passed first Mario then Christina.

Pasé el día entero caminando con Rafa y hablando de una variedad de temas: de lo político (la cantidad de políticos en España, sus saldos, y las manifestaciones de la gente) hasta el mero hecho de que caminando con otra persona te obliga a hablar más. Es difícil quedarse callado cuando una persona te está cogiendo el codo. Aunque Rafa y yo empezamos por detrás del grupo, nos hacía fhalta un tiempo para arancar el motor. Para las 11:30, habíamos encontrado nuestro ritmo y no queríamos parar. Las ampollas te duelen más cuando dejes que el cuerpo se enfriye. Así que le metimos las pilas y pasamos primero a Cristina y después a Mario.

We arrived in Logrono around 12:30. This was one of the first Spanish cities I ever visited back when I was 18 years old. I don’t remember much, but I also couldn’t speak Spanish then. We found a private hostel near a somewhat disreputable part of town and, after showering, headed out for lunch.
Our lunch, as I have discussed above, consisted in a lot of wine and laughter.

Llegamos a Logroño alrededor de las 12:30. Logroño fue una de las primeras ciudades que conocí yo cuando tenía 18 años. No me recuerdo mucho de esa primera viaje, pero no hablaba español entonces. Encontramos un albergue privado en un lugar chungo de la ciudad y, después de ducharnos, salimos fuera para comer. Del amuerzo ya lo sabes.

More to come on this post, running out of time for internet

Hay más que escribir, pero ya se me está acabando el tiempo para internet

Gracias a todos que están leyendo este blog
Thanks to all of you who are following my blog

24-07-2012 Estela to Torres del Río

Gazpacho, meatballs and a cake with coffee cream, followed by a nap in the grass. Not just a little doze, a full-on, sound-asleep nap in the grass under the protecting shade of a tree in Los Arcos. Using my backpack as a pillow, I laid out on the tall grass and, before I realized I was even drowsy, I was sleeping.

Gazpacho, albóndigas y una tarta con crema de café y después una siesta en el césped. No una siesta cualquiera, una siesta profunda en el césped bajo la sombra de un árbol en Los Arcos. Con mi mochila como almohada, me eché por encima de la yerba alta y, antes de que me diera cuenta, estaba frito.

Today, we undertook one of our biggest challenges yet, a 30 kilometer hike from Estela, through Los arcos and on to Torres del Rio. Although many people stop in Los Arcos for the night, we wanted to push through 8 kilometers further so that our hike tomorrow is shorter. Although my family unit started early, leaving the hostel at 6:45, the heat made itself known by late morning. Now, water is our biggest concern as we hike.

Hoy, nos pusimos el reto difícil de caminar los 30 kilómetros entre Estela, por Los Arcos hasta torres del Río. Aunque mucha gente se para en Los Arcos, nosotros queríamos seguir unos 8 kilómetros más para que la etapa de mañana sea más corta. Aunque mi familia empezaba tempranito, a las 6:45, el calor es tremendo ya para las 10:00. Nos tenemos que preocupar ahora de tener suficiente agua cuando caminamos.

Gerard, as per usual, found opportunities to challenge me with strange Spanish poetry and song as we walked. Today’s lyric consisted in a bawdy poem that, roughly translated, is a little as such:

I love those lovers,
Lying upon the bows
Nay a cloth to cover breast
And loose are their belts.

Showing off their enchantments,
And their disordered hair;
To the air, a beautiful thy
What pleasure! What emotion!

Gerardo, como siempre, buscó oportunidad de enseñarme algún poema o canción pervertida mientras caminábamos. El poema de hoy consistía en lo siguiente:

Me gustan las queridas
Tumbadas en los lechos;
Sin chales en los pechos
Y flojo el cinturón.

Mostrando sus encantos
Y su desordenado cabello;
Al aire, su muslo bello
¡Que gozo! ¡Que emoción!

I walked today with Cristina, sharing much of the road with Mario as well. Through the morning, Mario and Cristina argued the state of the economy in Spain. Cristina teaches biology at a high school level. She was very active in the teacher’s protests during the past several years. For his part, Mario believes that government employees of Spain make too much money and their salary should be reduced. Cristina, on the other hand, feels that the better answer is to fight to raise the status of everyone, not lower the wages of a few. Mario asks where this money will come from, because it seems to disappear along the way. Every person takes their own cut of the money and there isn’t enough.

Hoy caminé con Cristina, compartiendo el Camino con Mario. Cristina y Mario se discutieron un poco la economía de España mientras yo escuchaba. Cristina es maestra de biología y fue muy activa en las manifestaciones de profesores. Mario, por su parte, está de acuerdo con la idea de que los funcionarios ganan demasiado. Cristina también lo cree, pero piensa que hay que subir el nivel de todos, no bajar el nivel de algunos. Mario pregunta de donde vendrá ese dinero, porque el dinero se desaparece en algún momento.

In the afternoon, to distract ourselves from the heat, I forced Cristina to speak some English. Since she is going to take an English proficiency test in September, she needs to practice. Today we discussed our families and I asked her to describe for me her parents and sister. I then did the same, pausing so that she could repeat back to me the major details about what I had said.

Para distraernos del calor de la tarde, obligué a Cristina que me hablara en inglés. Cristina tiene un examen de inglés en Septiembre, así que le hace falta practicar. Hoy hablamos de nuestras familias; le pregunté que me describiera sus padres y su hermana. Después, yo hice lo mismo, con pequeñas pausas para que me pudiera repetir las ideas principales de lo que había dicho.

After eating a large lunch in the afternoon, we slept in the grass of a nearby park to avoid the worst heat of the day. After a couple hours of rest, we again set out for Torres del Rio. We arrived late and tired, but happy that tomorrow will be a shorter walk.

Después de comer por la tarde, nos echamos en un parque para pasar las peores horas de calor. Otra vez empezamos nuestro Camino para Torres del Río. Llegamos tarde, pero contento de saber que mañana será un día más fácil.

23-07-2012 Puente de la Reina to Estela

We didn’t intend to stay for more than a quick drink, but as Rafa, Mario and I began talking about the pros and cons of Play-Mobile and Lagos and how they have changed over the years, we quickly found it time to return to our hostel. The bar where we were sitting, Hamón y Caña (Ham and beers) sat alongside the river of Estela and provided a beautiful contrast from the hot, dusty day.

No íbamos a quedarnos más que el tiempo necesario para tomar un vinito y ya está, pero cuando Rafa, Mario y yo nos pusimos a hablar de las diferencias entre Play Mobile y Legos, el tiempo se nos pasó volando. De repente, era hora de volver al albergue. El bar donde nos habíamos estado tomando el vino se llamaba “Jamón y caña,” estaba al lado del río y era un contraste bueno después de un día con mucho calor y polvo.

I started to worry this morning when my small family unit said their goodbyes and left the hostel. It was 6:45 and I stayed back to wait for Elizabeth. I really began to worry at 7:15 when she still hadn’t come down the stairs. I took out my phone and began toying with it, considering the possibility of calling my friends and asking them to wait up. After a few more minutes, however, Elizabeth came down the stairs and apologized for the wait.

Me empecé a preocuparme cuando, a las 6:45 de la mañana, mi pequeña familia se despidió y se fue, mientras yo me quedaba para esperar a Elizabet. Me preocupé de verdad a las 7:15 cuando Elizabet seguía sin aparecer. Saqué mi móvil y pensé en llamar a mis amigos para decirles que me esperen. Unos pocos minutos después, sin embargo, Elizabet bajó la escalera y me pedió perdón por haberme hecho esperar.

“So how does this work?” She asked me. “Well, I’ll just hold your elbow and follow you. If you find it difficult to use your hiking sticks, I can drop back a little and hold your backpack.”

“Pues, ¿cómo va eso? Me preguntó ella. “Yo te agarro por el codo y te sigo; si te resulta difícil utilizar tu bastón mientras te tengo por el codo, me dices y te puedo coger la mochila.”

Elizabeth and I set a slow steady pace out of Puente de la Reina, climbing a long slope that seemed endless. Our path for today was to take us through fairly flat Touraine with lots of hey and little shade. As we walked, we talked about any subject that might occur.

Elizabet y yo salimos de Estela con un paso lento y seguro, empezando una subida que parecía sin fin. El Camino de hoy nos iba a llevar por Toreno más o menos llano con mucha paja y poca sombra. Mientras caminábamos, hablábamos de cualquier tema que nos ocurría.

“This is the first time I have ever even spoken with a blind person,” Elizabeth told me. It is amazing to discover, on the Camino, that within a short time you begin feeling like you’ve known your fellow pilgrims for years. I found myself telling Elizabeth about my own doubts and frustrations. One of the things I enjoy most about walking with people from the U.S. and Canada—Elizabeth’s home—is their relaxed attitude toward people’s with disabilities. Elizabeth rarely warned me of steps and slopes that my cane could easily find. Perhaps because I felt so comfortable walking with her, I told her of the difficulties I had been having with people protecting me too much.

“Esta es la primera vez que hablo con un ciego si quiera,” me dijo Elizabet. Es encredible en el Camino la rapidez con la cual coges confianza con la gente. Dentro de pocas horas, te encuentras hablando con los compañeros como si los hubiera conocido durante años. Contaba a Elizabet un poco de mis propias frustraciones y dudas. Una de las cosas que me gusta más de caminar con gente de EEUU y Canadá (el país de Elizabet) es su actitud hacía personas con discapacidades. Elizabet no me avisaba de los escalones e inclinaciones que yo mismo podía encontrar con mi bastón. Quizás por que me sentí tan cómodo caminando con Elizabet, le empecé a hablar con mis dificultades con gente que me sobreprotege.

“Niko, you don’t see the love these people have for you; they don’t pity you, they sincerely love you. You can see it in their eyes when they look at you.”

This gave me something to think about, and I believe Elizabeth was correct. As we arrived to a large town about 12 kilometers along our Camino, we caught up with my small family unit. AS she spotted me, Christina ran up to give me a huge hug. Rafa, too, walked up and set his hand on my shoulder, holding it there for several minutes as we talked.

“Niko, tu no puedes ver el amor que esa gente te tiene; no te ven como un discapacitado, te quieren.”
Eso me dio pausa y creo que tenía razón. Cuando llevamos 12 kilómetros caminando, llegamos a un pueblo grandecito donde mi familia estaba desayunando. Cuando me vio, Cristina vino corriendo para abrazarme y Rafa, también, se me acercó para tocar mi hombro mientras hablábamos del Camino hasta entonces.

Soon enough, my family continued on while Elizabeth and I remained behind to eat a quick sandwich. Elizabeth shared with me, too, her own search for companionship in the world. Interestingly, Elizabeth’s story was not too unlike my own. For years, she said, she faught to be a strongly independent woman. She could never understand how her mother let her father care for her so much. One day, however, she realized that her father took such care of her mother because her father loved her mother; sometimes, doing everything for someone is a sign of your love for them. Equally, letting someone do things for you can be an expression of love as well. There are, of course, differences with every situation.

Dentro de poco, mi familia seguía su camino mientras Elizabet y yo paramos para comer un bocadillo. Elizabet, también, me contó un poco de su historia y su propia búsqueda de amor y compañía en la vida. De hecho, su historia no fue tan distinta de la mía. Durante muchos años, me dijo, se luchaba por ser una mujer fuerte e independiente. NO pudo comprender como su madre dejo que su padre le hiciera todo. Sin embargo, un día se dio cuenta de que su padre le hacía todo por su madre porque su padre le quería tanto a su madre. A veces, cuando quieres mucho a una persona quieres también cuidar mucho a esa persona. Por otro lado, dejando que una persona te cuidara es también una expresión de amor. Hay diferencias de situación en situación, obviamente.

“Smile, Niko, you’re good looking, you should smile more often,” Elizabeth told me as she snapped a photograph of the countryside. “Everyone looks at you, you know that. I mean everyone we pass, they look at you. So smile.”

“Sonríe, Niko, eres guapo y debes de sonreír más,” me dijo Elizabet cuando sacó una foto del paisaje. “Todo el mundo te mira, lo sabes, todos los que nos pasan te miran así que sonríe.”

I found it amazing, today, the number of new people I met. Many pilgrims didn’t know I was American or that I spoke English; many people had thought I was Spanish. Having my little family group is great, but it is sometimes difficult for other people to approach you while you are surrounded. I met several Canadians, Germans, a man from Denmark and another from Hungry. Each person tentatively approached me as I walked with Elizabeth and asked where I was from.

Fue encredible la cantidad de personas nuevas que conocí hoy. Muchos peregrinos no se dieron cuenta de que yo era americano o de que yo hablaba inglés; mucha gente me pensaba español. Me encanta tener a mi pequeña familia, pero es difícil que otra gente te acerque cuando estás rodeado. Conocí a varios canadienses, dos alemanes, una persona de Dinamarca y otra de Hungría. Cada uno se me acercó cuando caminaba con Elizabet para preguntarme de donde era.

Elizabeth actually thanked me for walking with her, but the thanks is all mine. It was an interesting chance to view both the Camino and myself through the eyes of someone who had watched us. Unfortunately, my family is moving on further than Elizabeth, tomorrow, so we might not meet again until Santiago, but all roads lead to Santiago.

Elizabet me agradeció por haber caminado con ella, pero soy yo que se siente agradecido. Fue interesante ver al Camino y a nuestro grupo por los ojos de una persona que nos miraba. Desafortunadamente, mi familia va a un pueblo más lejos de lo cual va Elizabet, así que es posible que no nos volvamos a ver hasta Santiago. Pero todos los caminos llegan a Santiago.

22-07-2012 Pamplona to Puente de la Reina

“Look, Niko, look how well I take care of you, eh? You stick with me and I’ll take care of you.” This was Gerardo, the father of our little family unit as we enjoyed pinchos at a small bar in Puente de la reina. Gerardo, myself and our friend Antonio were having some beer and assorted snacks as we waited for the rest of our group to organize. Without telling me, Gerardo ordered Torezno, a type of fried pork skin and fat, as well as a pincho of anchovy, olive and cheese. Though I have tried various types of pinchos in the past, this was my first time eating torenzo.

“¿Cómo te cuido, Niko, ehh?, Tú te quedas conmigo y a ver cómo te cuido.” Esto fue Gerardo, el padre de nuestra pequeña familia. Gerardo, nuestro amigo Antonio y yo tomamos unas cervezas y comimos pinchos en un pequeño bar de Puente de la Reina mientras esperaban que los demás miembros del grupo se organizaran. Sin decirme lo que estaba pediendo, me puso Torrezno, un tipo de piel de cerdo frito, y un pincho de queso con anchoa y acetín. Aunque he probado varios pinchos ya, esto fue la primera vez que como torrezno.

AS today is Sunday, we started our journey from Pamplona by searching for a place to eat breakfast. Our prayers were finally answered at the edge of Pamplona as we came across a cafeteria that was thankfully open. After a quick breakfast of sweet bread and coffee, we began walking toward today’s challenge: the Height of Pardon: El Alto de Perdón.

Como hoy es domingo, empezamos nuestro Camino buscando un lugar donde desayunar. Por fin, encontramos una cafetería abierta. Después de un desayuno rápido de bollerías y café, nos tiramos para el reto de hoy: el Alto de Perdón.

El Alto de Perdón is a small mountain between Pamplona and Puente de la Reina. It is approximately a 2 kilometer climb and another 2 kilometer descent. The descent, however, is long and rocky and tough on the feet.

El Alto de Perdón es un pequeño monte entre Pamplona y Puente de la Reina. La subida es de aproximadamente 2 kilómetros y la bajada igual, pero con muchas rocas que machacan a los pies.

After having a somewhat difficult day yesterday, I found myself quiet and reserved during most of the morning as I walked with Rafa. After a little while, however, Gerardo caught up to us and began to recite tongue twisters for my amusement. “The sky is built of bricks, who will break the bricks, what brick breaker breaks the bricks, a good brick breaker he will be.” (A rough translation.)

Después de un día difícil Aller, me encontré calladito esta mañana. Iba caminando con Rafa sólo, hasta que Gerardo nos pilló para contarme trabalenguas y chistes verdes. “El cielo está enladrillado; ¿quien lo desenladrillará? El desenladrillador que desenladrille el cielo, que buen desenladrillador será.”

Rafa, for his part, spoke to me of his life and also about the importance of being comfortable enough with one another to say, “Hey, I need to eat now,” rather than waiting until it’s passed time.

Por su parte, Rafa me habló mucho de su vida. También, hablamos de la confianza que tenemos uno con otro. Tengo que sentirme cómodo, por ejemplo, de decir cuando tengo que comer. No esperar hasta que ya me he vuelto medio loco de hambre.

The Alto of Perdón was impressive for the strong winds that work the two windmills placed on its heights. We stopped for photos in front of a statue of a couple bulls and enjoyed the fresh air. As we began our long, slow descent, Rafa, Mario and I found ourselves together singing Spanish songs at the top of our voices. That is, as much as we could remember of any particular song.

El viento que sopla las dos molenas por encima del Alto de Perdón es impresionante. Paramos para sacar fotos de las estatuas de algunos toros y para desfrutar del aire fresco. Cuando empezamos la larga bajada, Rafa, Mario y yo nos encontramos juntos y nos pusimos a cantar a voz alta canciones en español. Pues, cantamos lo poco que acordamos de cada canción, uno empezando cuando otro se olvidó una letra.

When we arrived in Puente de la Reina, I showered and prepared my clothing for washing. Then I sat on top of my bed like a statue of Buda and waited for one person to make phone calls, another person to finish showering, and another person to do something else. Finally, Gerardo told me to come along; we were going to have a drink while the others got organized. This is how I found myself at a bar, drinking beer and eating fried pig.

Cuando llegamos al albergue, prepare la ropa y me duché rápidamente. Después, me sentí por encima de la cama como la estatua del Buda y esperé a que uno hiciera una llamada de teléfono, otro terminara de duchar y otro se secara el pelo. Al final, Gerardo me dijo que le acompañara y nos fuimos a tomar una cerveza mientras esperábamos Así es como me encontré comiendo cerdo frito.

As the evening drew on, I found myself considering my purpose for walking the Camino. My little family is wonderful, but I don’t want to limit myself to meeting only this one group. I spoke with Gerardo about wanting to walk with other people without losing the friendship or offending anyone of our group. Gerardo assured me that no one would take it badly if I walked with another person during the day tomorrow. In fact, he thought it was a great idea. I decided to ask a Canadian woman with whom we had coincided several times if she minded that I walk with her. She only hesitated a moment before accepting my offer. Her name is Elizabeth and she is heading to the same town tomorrow as my family, so I will not lose them over the course of the day.

Mientras pasaba la tarde, me puse a pensar en mis razones por haber venido al Camino. Mi pequeña familia es maravillosa, pero no quiero sólo conocer a este grupo. Hablé con Gerardo un poco acerca de mi deseo de caminar con otra gente sin perder la amistad y bienestar del grupo. Me aseguró que nadie lo tomaría de mala manera si fuera yo con otra gente durante un día. De hecho, Gerardo pensó que era una idea fantástica. Por eso, cuando llegamos al albergue me fui a hablar con una mujer canadiense con la que habíamos coincidido varias veces. Le pregunté si le importaría que caminara con ella. Después de una pequeña pausa, me dijo que no, no habrá ningún problema. Se llama Elizabet y se va al mismo pueblo como mi grupo mañana, así que no perderé tampoco el contacto con ellos.

Sunday, July 22, 2012

21/07/2012 Zubiri to Pamplona

Tonight, the noise was too much for me to handle and I became very nervous. I had to push myself away from the table and I began folding my napkin obsessively, something I do when I feel too much pressure. Our small group of five was joined by two additional members this evening and as the conversation grew louder and I was hungry and unable to concentrate on what was going on, I temporarily lost control. We were having “pinchitos” small tapas that are served on sticks and can range from cheese and shrimp to olives and tuna and anything in between. I sometimes feel stress when I don’t have control over the food I’m eating, and the fact that people were ordering several plates to share was confusing me.

Esta noche, el ruido se volvió demasiado y me puse muy nervioso. Tenía que alejarme un poco de la mesa y empecé a doblar mi servilleta, algo que suelo hacer cuando me encuentro mal. Dos personas más se juntaron a nuestro grupo y, mientras el volumen de la conversación subía y ya no pude concentrarme bien, perdí un poco el control. Comíamos pinchitos, unas tapitas en palillos que pueden ser de varios tipos. Muchas veces, me da estrés cuando no tengo control sobre la comida que estoy comiendo y el hecho de que pidieron varios platos para compartir me confundió.

The third day on the Camino is considered to be one of the worst. Not for the land or the distance of 22 kilometers, but for the fact your body is now feeling the affects of the two previous days. Every ache and pain is noticeable and the body has not settled into a regular rhythm. Thankfully, I am physically very well prepared for strenuous activity. After a year in Japan training Judo, I am accustomed to several hours of intense exercise each day. However, I am also accustomed to having a meal at a regular time. I was not the only person feeling the affects of hunger and prolonged hiking; each member of our group was markedly quieter as we set out from Zubiri.

El tercer día del Camino es uno de los peores. No por el terreno ni la distancia de 22 kilómetros, sino por el hecho de que el cuerpo y ya empieza a notar el esfuerzo de los últimos dos días. Cada dolor se vuelve más fuerte y el cuerpo todavía no ha cogido un ritmo normal. Afortunadamente, estoy bien preparado físicamente. Después de un año entrenando el judo en Japón, estoy ya acostumbrado a ejercicio intensivo cada día. Sin embargo, estoy también acostumbrado a tener la comida a una hora fija. NO fui yo el único que se notó el hambre y el cansancio del tiempo prolongado de caminar; cada miembro del grupo estaba más calladito cuando salimos de Zubiri.

Today, I spent a long part of the morning walking with Jeraldo. He is a very interesting man who has traveled through all of Spain as well as to Cuba and Parts of France, Italy and Brussels. We spent an hour and a half discussing the time he worked in Cuba and speaking about how Cuba is viewed in our respective countries, as well as how it looks from the inside. Jeraldo also delights in teaching me songs, jokes, and tongue-twisters in Spanish. Because I am a foreigner with an unusually high level of Spanish, he always tries to use vocabulary much more difficult than a normal Spaniard might use.

Hoy, pasé un buen rato Caminando con Geraldo. Es un hombre muy interesante que ha viajado por todo España, a Cuba, y a varias partes de Italia, Francia y Bélgica. Pasamos una hora y media hablando del tiempo que trabajaba en Cuba tanto como la manera en la que Cuba está vista por el mundo. A Geraldo también le gusta enseñarme canciones, chistes y trabalenguas en español. Por el hecho de que tengo un nivel alto de español, le gusta hablar con un vocabulario mucho más difícil de lo que utiliza la típica persona de España. Así yo tengo que esforzarme más para comprender.

There are four bridges marked along the Camino between Zubiri and Pamplona. In the earlier hours of the morning, we walked in small groups, individually or in pairs. In the afternoon, however, a large procession formed and around fifteen pilgrims shared the Camino in a bunch. As the kilometers grew longer, however, we began to spread out once more. Finally, by the time we reached Pamplona, our little group of five plus an additional brother-sister duo reached the municipal hostel constructed in an old cathedral. The hostel itself was beautiful, although the arrangements were strange as you had to walk through rooms full of beds in order to reach the stairs up to the second floor where we were located.

Hay cuatro puentes señaladas en el mapa entre Zubiri y Pamplona. Por la mañana, caminamos uno por uno o en pequeños grupos de dos. Por la tarde, sin embargo, nos agrupamos unos 15 personas y todos nos compartimos el Camino. Mientras los últimos kilómetros se volvieron más largos, empezamos a separarnos otra vez. Al final, nuestro grupo de cinco más una mujer y su hermano todos llegamos al albergue municipal, lo cual fue construido en un antiguo catedral. Aunque el albergue fuera muy bonito, teníamos que pasar por habitaciones llenos de camas para llegar a las escaleras que subieron a nuestra habitación.

After the hasty meal in which I became nervous, we walked around the famous town and ate some ice cream. We also stopped to buy some groceries for a possible dinner. AS we reached the hostel once again and divided, two members staying downstairs to check the laundry and two returning upstairs with our food, Mario tried to pull the bag of groceries I was carying off my wrist. Although his intentions were to be helpful, it struck me as a macho gesture of “The blind person shouldn’t have to carry these.” Though my goal with this entire journey is to develop my patients, I find not only the attitude but also the act of grabbing something I am holding to be very offensive. My reaction, of course, was to catch his hand and twist it until he was forced to back up.

Después de la comida en la que me volví
Nervioso, dimos una vuelta por esta famosa ciudad y comimos un helado. También fuimos a comprar cosas para una posible cena. Cuando volvimos otra vez al albergue y nos separamos, dos quedándose abajo para poner la lavadora y dos subiendo con las compras, Mario intentó quitarme las dos bolsas de las compras de mi muñeca. Aunque quería no más que ayudar, el gesto me pareció un poco machista, tipo, “El ciego no tiene por que llevar las bolsas.” Aunque el reto con este viaje sea el de desarrollar mi paciencia, esta actitud y el gesto de quitarme las cosas que llevo en la mano me resulta muy ofensivo. Así que le cogí la muñeca y lo giré hasta que tenía que moverse para atrás.

Here is the question: where do I place a limit on patience. Though my small group is fantastic, no one has ever dealt with a blind person before. So I get a lot of questions and a lot of information from too many people at once. One person telling you “there is a step” is fine, but four people telling you “there is a step” at the same time becomes monotonous. I have very subtly tried saying, “Hey, don’t worry about mentioning these things, I use my cane,” but I am told “No no no, you don’t understand, it’s just we’re worried,” As though I’ve never been a blind person dealing with sighted people before. So where do I draw the line? Where do I stop letting people help me. After all, I want to develop patience, but I also want people to see that blindness isn’t a handicap. If I let them, my friends would cut my food and serve it to me, I’m sure.

Aquí esta el dilema: hasta que punto debo de quedarme pasivo. Mi pequeño grupo es fantástico, pero ninguno de ellos ha conocido a un ciego que yo sepa. Así que me hacen muchas preguntas y me dan muchísima información de todos. Está bien si una persona te dice “hay un escalón,” pero cuando cuatro personas todas te dicen “hay un escalón” a la vez, se vuelve una molestia. Intento decirles, de buena manera, “NO os preocupáis, tengo mi bastón” pero me responden, “No no no, no entiendes, es que estamos preocupados.” Como sí yo nunca hubiera sido con tantas personas videntes. ¿Donde está la línea? ¿Hasta que punto los dejo ayudarme? Al fin y el cabo, quiero tener más paciencia pero también quiero que los demás aprendan que la invidencia no es una discapacidad. Si los dejara, estoy seguro de que mis amigos me cortarían y servirían la comida.

It’s my personal devil which I’ll probably carry with me to Santiago.

Es el Diablo que me llevaré hasta Santiago.

In the end, Mario, Rafa and I all went out for a couple glasses of white wine before bed. One beautiful thing about the Spanish culture is the fact you can get angry at one another and have a beer together an hour later.

Al final, Mario, Rafa y yo salimos para tomar unas copas de vino antes de acostar. Lo bonito de España es que te puedes enfadar con una persona y salir a tomar una cerveza juntos una hora después.

20/07/2012 Roncesvalles to Zubiri

As we arrived a little late to Zubiri, there were few options for our lunch. So we picked the first restaurant we could find: one attached to a sports center and run by a couple of Romanos. Not exactly the finest quizzing, but that is the danger of arriving late and hungry. They did, however, offered a Pilgrim’s menu, a set menu with several options for your starter, main dish and dessert. AS we finished our meal—mine consisting of Russian Salad, stew and Natilla—we were pleasantly surprised by the arrival of the two Spanish sisters who we had been walking with earlier. So our late lunch blended smoothly into an early dinner as we ordered coffee and continued to chat.

Como llegamos tarde a Zubiri, había pocas opciones para el almuerzo. Así que fuimos a al primer lugar que encontramos: el restaurante de una gimnasia lo cual llevaron dos Romanos. NO era la mejor comida, quizás, pero eso es lo que pasa cuando llegues tarde y con mucho hambre. Sin embargo, ofrecieron un menú del peregrino, un menú fijo con varias opciones para el primero y segundo plato y para el postre. Por mi parte, pedí ensaladilla rusa, estafado y natilla. Mientras íbamos terminando de comer, fuimos sorprendidos por la llegada de dos hermanas con las quienes habíamos coincidido antes. El almuerzo tarde se volvió una cena temprana mientras pedimos café y seguíamos charlando.

The second day of the Camino is much smoother than the first. Your body hasn’t starting feeling the full affects of exhaustion and the path is much smoother. Save for one final down hill slope which becomes very long and tiresome as it comes at the end of the 22 kilometer hike.

El Segundo día del Camino es mucho mejor que el primero; el cuerpo todavía no se siente el esfuerzo del primer día y el Camino es más suave, menos una bajada muy mala que viene al final del día.

We started a little later than many of the other pilgrims, leaving our hostel at around 7:30. After a quick breakfast in a nearby bar, we left Roncesvalles Zubiri behind. The Camino was quite smooth and we felt energetic and happy not to have the Pyrenees Mountains before us. Our positive mood was reflected in the way we sang and joked throughout our hike. After just one day, we all felt comfortable enough to make fun of one another. In particular, Rafa and I spent long stretches of the morning humming the theme song from the supermario brothers’ video game and changing from the dungeon music to the water-world music according to our Touraine. Mario, one member of our group, cheerfully ran along in front and jumped up and down as much as his backpack would allow. After stopping to snack or drink water, Mario would begin humming the music for “star-power” (when supermario becomes temporarily invincible) and speed ahead to the front of the group.

Nosotros empezamos el día un poco más tarde que la mayoría de los demás peregrinos, saliendo de nuestro albergue a las 7:30. Después de un desayuno rápido, dejamos Roncesvalles por detrás. El Camino era suave y nos encontramos con mucha energía, contentos de no tener los Pirineos por delante. El buen rollo se reflejaba en la manera de que cantábamos y contábamos chistes durante el Camino. Después de un solo día, nos sentimos suficientemente cómodos uno con otro para meternos un poco y reírnos uno de otro. En particular, Rafa y yo nos pasamos un buen rato por la mañana cantando la música temática al videojuego Supermario Bros, cambiando desde la música de la mazmorra a la música del agua según como cambiaba el terreno. Nuestro miembro Mario se puso a correr y pegar saltos tanto como su mochila le dejaba. Después de cualquier parada, Mario empezó a cantar la música del (Poder de Estrella), cuando Supermario se vuelve invencible, y fue corriendo por delante del grupo.

AS we “have no hurry” we stopped in a small town about half way between Roncesvalles and Zubiri for a midday sandwich. I ordered something I had never tried: Chistorra. It is famous in the region of Navarra, where we currently are located, and it’s always good to eat local. I was not expecting to receive a sandwich as long as my forearm, however. The chistorra is a spicy type of Chorizo sausage and was quite delicious.

Como no tenemos prisa, paramos en un pueblo por la mitad del Camino para un bocadillo. Yo me pedí un bocadillo de Chistorra, algo que nunca había probado. Como es famoso por esta región de Navarra, pensé en comerme algo local. No esperaba recibir un bocadillo tan grande como mi antebrazo.

As I did yesterday, I spent the earlier part of the hike walking with Rafa and the later kilometers walking with Christina. I felt bad, but I had to explain to Rafa that a woman’s elbow is just nicer; it is easier for me to follow the path with the subtle hip movements of the female persuasion. Rafa, though slightly offended, is a man and understands such things.
A few kilometers still from Zubiri, we met up with two Spanish sisters who we had encountered yesterday. One of whom, Coral, lives in Michigan (my home) and teaches at the University where I did my undergraduate degree. We know many of the same people, although we have never coincided at the University.

Tal como hacía Aller, pasé las primeras horas caminando con Rafa y, después, me puse otra vez con Cristina. Aunque me sentí mal, tenía que explicarle a Rafa que el codo finito de una mujer es mejor; por el codo de un mujer noto mejor los movimientos del cuerpo y voy cogiendo mejor el Camino. Rafa, aunque se enfadó un poco, es un hombre y comprende tales cosas.
Un par de kilómetros antes de llegar a Zubiri, nos encontramos con dos hermanas españoles que habíamos conocido Aller. Una de las hermanas, Coral, vive ahora en Michigan (mi hogar) y trabaja en la universidad donde yo hice la carrera. Aunque conocemos muchas personas en común, no nos hemos encontrado en la universidad.

Much of the talk, especially during the difficult descent nearing Zubiri, revolved around how I manage to walk the Camino without falling down. The conversation began, in part, because each member of the group asked me what I thought he or she looked like. Personally, I don’t imagine what people look like. That requires using optic centers of the brain which, in my case, have left off functioning as such. But I through out some guesses anyway. Jeraldo, I accurately guessed, has short dark hair and is tan. In his own words, he is strikingly handsome and I can tell you, from the shape of his elbows, he has spent much time working out. Christina, as well, is in good shape and, due to the fact she is Spanish, I accurately guessed Dark of hair and skin. Rafa, the “most handsome of the group” is a little taller than average and very thin. He does a lot of sports, however, and is fairly strong if not bulky. Finally, Mario is shorter and well trained. AS Mario is something more of a “playboy” I guessed he had long hair. Not because I actually thought so, but to tease him a little. Actually, he has hair buzzed short.

Cuando llegamos a la bajada al final del Camino, empezamos a hablar de cómo yo puedo caminar sin caerme. La conversación empezó, por parte, por que cada miembro me preguntó como yo creía que se parecía. Personalmente, yo no me imagino como se ve la gente; ese ejercicio requiere los centros ópticos del cerebro que, para mí, ya no funcionan como tal. De todas formas, eché un par de acertijos. Geraldo, pillé con facilidad, es un hombre con pelo corto y moreno con la piel bronceada. En sus palabras, es muy guapo. Yo sí puedo decirte que, por el codo, que es un hombre bien fuerte. Cristina, por ser española adiviné que era morena y con la piel también más oscura que la mía. Rafa, “El más guapo de todos” es un poco alto y delgado. Hace deportes, sin embargo, y aunque no sea cuadrado, tiene sus músculos. Finalmente, Mario es bajo pero bien entrenado. Como es un poco “playboy” yo dije que llevaba el pelo largo, aunque realmente no lo pensaba. Al contrario, se ha rapado.
The next time I have internet access I´ll try to upload some photos.
La próxima vez que tengo acceso al Internet, intentaré a subir fotos.

Friday, July 20, 2012

19/07/2012: San Jean to Roncesvalles

As we sat around the dinner table, nursing wine with our wounds, I let the noise of the room drift over me. To my right, elderly pilgrims pronounced their feelings on what people should and shouldn’t be carrying in the backpack and, quite honestly, sounding rather monotonous. To our left, a debate was being waged on the problems with the youth in Spain. Rafa and I sat quietly together in the middle. “All I here is wahh wahh wahh, like a cartoon,” I said. “I can only concentrate on one thing at a time and on that one thing I concentrate a lot… right now, I’m concentrating on eating,” Rafa replied. After nearly ten hours walking with no more than periodic (frequent) stops for snacks, we were starving.

Mientras me sentaba a la mesa, tomando vino para olvidarme de los dolores, dejé que los ruidos me envolvieron. A la derecha, unos antiguos peregrinos hacían comentarios sobre las cosas que uno debe y no debe llevar en la mochila y, en mi opinión, volviéndose cada vez más pesados. A la izquierda, la gente se discutía los problemas con la juventud de España. Rafa y yo nos sentamos juntos y calladitos entre medio. “Me parece un dibujo animado, todo lo que escucho me suena a waa waa waa,” yo dije. “Yo sólo me puedo concentrar en una cosa a la vez, pero en esta cosa me concentro mucho. Ahora, estoy pensando en comer,” Rafa me respondió. Después de diez horas caminando con pequeñas paradas de vez en cuando (a menudo) para snacks, estaba muerto de hambre.

My alarm clock sounding at 5:30 this morning was completely unnecessary, as I had already been awoken by the sounds of people moving. I quickly sat up and dressed and packed my sleeping bag. Within ten minutes, I was ready. My fellow pilgrims took a little longer as, it would appear, not everyone is capable of dressing in the dark. After a quick breakfast consisting in bowls of coffee and cold bread with butter and jam, the small group of five pilgrims I found myself a part of set out from the hostel. When the church bells rang seven o’clock, we were on our way out of San Jean.

La despertadora que había puesto para las 5:30 de la mañana fue innecesaria. Llevaba un tiempo ya despierto, escuchando a los sonidos de otro peregrino. Me levanté rápidamente y me vestí. Dentro de pocos minutos estaba ya listo para salir. Como mis compañeros no se pueden vestirse sin la luz, sin embargo, tenía que esperar un rato. Después de un desayuno de un bol de café con pan, mantequilla y mermelada, mi pequeño grupo de cinco peregrinos salió del albergue. Cuando las campanas de la iglecia sonaron las 7:00, íbamos saliendo de San Jean.

I began my day walking with Rafa, a Spanish Pilgrim in his mid-twenties from Madrid who looks as foreign as me. Mario, from Barcelona is intelligent and 32; Jeraldo, from Madrid, is our oldest member at 62 years of age but has a slow steady pace that will probably carry him to Santiago while the rest of us collapse; finally, Cristina is our lone lady who enjoys searching for creative ways to describe the path we are following. She is also our personal photographer.

Empecé el día caminando con Rafa, un chaval con veinte y pico años de Madrid que tiene tanta pinta de guiri como yo. Mario, de Barcelona, es inteligente y 32; Jeraldo, el miembro mayor del grupo, tiene 62 años pero camina con un paso lento y constante que le llevará a Santiago mientras los demás todos nos caemos de agotamiento. El último miembro del grupo es la única chica; a Cristina le gusta buscar maneras creativas para describirme el camino. Es también nuestra fotógrafa a las estrellas.

The 24 kilometers from San Jean to Roncesvalles are strenuous. This is one of the few days of the Camino where guide books put cautions for people who are not physically prepared. Over the course of the first 20 kilometers, the Camino climbs from 160 meters to over 1400 meters, a climb of 1.2 kilometers. In the final five kilometers, the Camino drops a little over 400 meters in a couple steep descents. There are no towns during this first day of hiking, so any food you might want during the hike you must carry with you. For many pilgrims, this is also their first day on the Camino, so the difficult path is made worse as people become accustomed to their backpacks and boots.
The Camino offers its rewards, however, by providing some magnificent views of the valley below. Along the Camino there are flocks of sheep, goats, and cows and clouds… the sensation of walking through a cloud is something apart. As my companions described the Camino, “You can’t see anything but a wall of white in front, behind, and to either side.”

Los 24 kilómetros desde San Jean a Roncesvalles son tremendos. Es una de las pocas etapas que los guías ponen una recomendación que gente no bien preparada no la intenta. Durante los primeros 20 kilómetros, el Camino sube desde 160 metros hasta 1400 metros, una subida de 1.2 kilómetros. En los últimos 5 kilómetros, el camino se vuelve a bajar más que 400 metros en unas cuestas bastante inclinadas. No hay pueblos en esta etapa del Camino, así que tienes que llevar comida y agua contigo. Para muchos peregrinos, hoy es el primer día en el Camino y se vuelve aún más difícil mientras se acostumbra a la mochila y las botas.
Aunque sea duro, el Camino ofrece como recompensa unas vistas magníficas de la valle. Al lado del Camino hay siempre ovejas, cabras y vacas y ¡Nubes! La sensación de caminar por las nubes es algo aparte. Como me describían mis compañeros, “Todo lo que vemos a la derecha e izquierda, por delante y por detrás es un pared de blanco.”

We passed the time hiking getting to know one-another. After walking with Rafa for a couple hours, I began walking with Cristina who has a faster pace. We lead the group and stopped frequently for photos. When we arrived to the steep, downhill paths, we began to work out codes for the landscape. After Cristina called the tree roots we were stepping over tree Branches (in Spanish, that is) we settled on the phrase “RSA: Raízes sobresalen arriba (roots sticking up)” and “RPA: Ramas Por Alto (Branches on High)”. The important thing was to keep ourselves laughing as the day dragged on.

Pasábamos el tiempo caminando conociéndonos uno a otro. Durante las primeras dos horas, me fui con Rafa. Después, cambié al brazo de Cristina, quien camina mucho más rápida. Fuimos por delante del grupo, parando mucho para sacar fotos. Cuando llegamos a las peores bajadas, empecemos a poner códigos al terreno. Después de que Cristina llamó ramas a los raíces que estábamos pisando, decidimos en el código “RSA: raíces que sobresalen para arriba,” y “RPA: Ramas Por Alto.” Lo importante fue reírnos más mientras el día se volvía más largo.

The final arrival to Roncesvalles came as a relief. As a special point, I was greeted by a kind Dutch man who had been expecting me. He was a companion of a good friend of mine from Malaga and had received word that I was on my way. It is difficult to say whether the shower I took immediately upon arriving was better than the dinner I have already mentioned.

La llegada a Roncesvalles nos pareció un alivio. Como punto especial, un hombre Holandés me estaba esperando en la puerta. Era compañero en el Camino de un amigo mío de Málaga y había recibido las noticias que yo iba a llegar hoy. Es difícil decir si la ducha que me tomé después de llegar fue mejor que la cena que ya he mencionado.

Thursday, July 19, 2012

18/07/2012 A late start/Un día de retraso

The journey from Malaga to San Jean Pied de Port is not quite so easy as I had expected when planning my adventure. Perhaps those three and a half years in Japan have spoiled me. IN Japan, the bus that stops outside your door takes you to the train station where, with enough money, you can arrive to any other point in the country… and Japan is a country made up of islands! Not so easy in Spain.

El viaje desde Málaga a San Jean Pied de Port no es tan fácil como había esperado cuando planeaba mi aventura. Quizás los tres años y medio en Japón me hayan mimado un poco. En Japón, el autobús que para por delante de tu casa te lleva a la estación donde, si tienes dinero suficiente, puedes llegar a cualquier lugar del país... ¡y Japón es un país de muchas islas! No tan fácil en España.

On Sunday, I took the overnight train from Malaga to Bilbao. The fourteen hour train ride passed quite smoothly—apart from the stewardess who became angry at my attempts to fold the empty litter down and make a bench—and the gentle lulling of the train rocked me to sleep. At 12:14 Monday morning, I arrived to Bilbao, somewhat groggy and dirty but happy nonetheless. And who couldn’t be happy with such a beautiful girl waiting for him at the end?

El domingo, cogí el tren de noche desde Málaga a Bilbao. Los catorce horas del viaje pasaron sin incidencia--salvo cuando la mujer de la tripulación se cabreó porque quería yo subir una de las camas bacías para hacerme un banco--y los movimientos del tren me hicieron dormir. A las 12:14 de la mañana el lunes, llegué un poco despistado y contento a Bilbao. ¿Y quien no estará contento cuando le espere una chica tan guapa?

Well, the one day I had originally planned to stay in Bilbao turned into two. We’re lucky it didn’t turn into two months. Bilbao is just such a beautiful… city. Isn’t there something written somewhere about temptation before salvation? Alas, Wednesday morning found me at the bus station a little sad to leave but ready for the Camino.

Pues, el sólo día que estaba pensando quedarme en Bilbao se volvió dos. Menos mal que no se volvió dos meses. Bilbao tiene tanta… belleza. Alguien escribió algo acerca de la tentación antes de la salvación, ¿que no? Pues, la mañana de martes me encontré en la estación de autobús de Bilbao, un poco triste de salir pero listo para el Camino.

Two-and-a-half hours from Bilbao found me in Pamplona. After buying my ticket for San Jean Pied de Port, I went to a cafeteria to wait the 1.5 hours. The bar attendant took it upon himself to contact the bus security to escort me to my bus at 2:00. Coincidentally, however, the driver of the 2:00 bus stopped into the bar for a cup of coffee. So we walked together to the bus. Normally, the fact that the security guard, bar tender and bus driver discussed my schedule in front of me without including me in their conversation would bother me. Part of my goal on this trip, however, is to relax and let people help. So I quietly drank my Coffee and let them work things out.

Dos horas y media de Bilbao me llevó a Pamplona. Después de comprar mi billete para San Jean Pied de Port, me fui al bar para esperar la hora y media. El camarero del bar se encargó de llamar a la seguridad de la estación para que me llevara al autobús a las catorce horas. Sin embargo, El conductor del autobús que iba a salir a las catorce pasó por el bar para tomarse un café. Así que fuimos juntos al autobús. Normalmente, el hecho de que el camarero, el conductor y el hombre de la seguridad se pusieran a hablar de mi horario por delante de mí, sin decirme nada, me pondría rojo. Pero El reto de este viaje, es dejar que la gente me ayude, así que me quedé calladito tomando mi café.

AS the bus from Pamplona to San Jean first climbed severe slopes and then dropped back down equally frightening curves, I began to question my intelligence in undertaking this little trip. It took forty-five minutes by bus to move from Roncesvalles to San Jean…. And that same forty-five minutes we’re going to have to walk tomorrow! Maybe this isn’t such a good idea….
As the bus arrived in San Jean and I got off, I listened to people quickly move off as I pondered what in the hell I should do next. My friendly driver, however, approached and asked, “Hey, are you going to the Pilgrim’s hostel?” “Yes.” I replied. “Well, these people over here are heading that direction, why don’t you follow them?”

And here I find myself in the pilgrim’s hostel of San Jean Pied de Port, I have found myself a little group of pilgrims, all of whom are walking until Santiago. We have agreed to set out together in the morning on our 24 kilometer, mostly climbing, Camino.

Mientras el autobús subía unas graves cuestas y después bajaba curvas que daban miedo, me empecé a preguntar la inteligencia de apuntarme a tal viaje. Tardó 45 minutos en autobús ir desde Pamplona hasta San Jean... ¡y estos mismos 45 minutos vamos a tener que recurrir caminando mañana! Quizás no sea tan buena idea

Cuando bajé el autobús en San Jean Pied de Port, escuché a los demás peregrinos empezar a caminar y me pregunté, “¿Ahora que coño hago yo?” El amable conductor, sin embargo, se me acercó y me preguntó, “¿Oye, tu te vas al albergue?” “sí,” le respondí. “Pues, esta otra gente también se va, ¿por que no te vas con ellos?”

Y ahora me encuentro en el albergue de peregrinos. Hemos juntado un pequeño grupo de peregrinos y hemos quedado en caminar mañana, los 24 kilómetros de cuesta arriba de nuestro Camino.

Sunday, July 15, 2012

El Viaje Sigue (translation)

Desde que terminé el Camino de Santiago en el 2004, siempre he pensado en la posibilidad de volver como peregrino solitario. Hay muchos que dicen que a caminar sólo es la única manera de experimentar el Camino verdadero.

Ocho años después de cumplir el Camino por primera vez, me encuentro otra vez en España. Aquí hay una mochila—lo cual pesa mucho más de lo necesario, seguro que sí—y estas botas que hacen tanto ruido. Tengo una botella de metal que gané en un sorteo cinco días antes de salir del EEUU y un saco de dormir que me protege de un frío que jamás me va a pasar en el mes de Julio u Agosto. Tengo aquí conmigo las mismas dos camisetas que me llevaba la primera vez que caminaba con la adición de una camiseta que dice, “Tengo capacidad de ninja que no veas,” (un regalo de mi maestro de Aikido.) También tengo aquí una grabadora digital y una concha y un bastón con mucha curva. ¿Podría ser yo algo más que un guiri en el Camino de Santiago? Lo dudo. También tengo una idea:

Siempre me ha molestado mucho el hecho de que no me he puesto de acuerdo con la manera de que la gente reacciona acerca de mi invidencia. Hace ocho años, era agresivo a la hora de rechazar ayuda cuando cruzaba la calle. Hace cinco años, yo decía palabrotas en otro idioma cuando la gente llegaba a ser “sobre protectiva” mientras caminaba las calles de Japón. Ahora me refreno a un dialogo interno. Pero la molestia interna se queda. ¿Por qué ciento tan incómodo? NO hay respuestas claras cuando hacemos preguntas del mecanismo que es la mente. Hay días cuando estás cansado y las cosas te frotan de mala manera. Hay Otros días en los cuales te sientes bajo y una palabra mala en mal momento te echa aún más para abajo. Cuando busco el origen del problema, sin embargo, yo sé que soy incómodo con la necesidad de depender de alguien y lo que esa persona pensará de mí entonces. Debilidad… tengo miedo de ser débil…

A confrontar el miedo

Estoy empezando un experimento personal y social. Voy a caminar el Camino de Santiago sólo. Un ciego sólo en el Camino. La idea es llegar a San Jean Pied de Port en la frontera con Francia y explicar a los demás peregrinos la situación: me hace falta su ayuda. Para conquistar al miedo de dependerme de alguien, me voy a obligar a dependerme de desconocidos. No hay manera de que yo siga las flechas pintadas en las paredes, los árboles y los carteles sin alguien que me guía. Así que voy a buscar a guías en los 730Km entre Francia y Santiago de Compostela.

Yo no creo que sea difícil encontrar a alguien que me guía. Al revés, me preocupo más que me vaya a gustar tanto un guía que no voy a querer buscar a otro para el día siguiente. Hay también el reto de quedarme tranquilo frente la gente que, a lo mejor, tiene dudas en mi capacidad para caminar. Al fin y el cabo, es un reto personal.

Espero mantener este blog durante los 35 días, aproximadamente, del Camino. Sin embargo, no voy a perder tiempo buscando Internet mientras podría estar charlando con los demás peregrinos. Así que puede ser que las entradas vienen cada tres días. Al principio, quería empezar el Camino con alguna pregunta en la mente; algo para preguntar a mis compañeros peregrinos. Aunque tenga un par de ideas, voy a dejar que las circunstancias dirijan el blog y mis pensamientos. Eres tú quien sigue el Camino, el Camino no te sigues a ti.

Debo empezar el Camino para el día 18 de Julio. Eso supone que llega a todos los trenes y autobuses entre Málaga y San Jean.
¡Cinco días me quedan!

Para Empezar (translation)

“Un peregrino en el Camino de Santiago me dijo, al cumplir los 300 kilómetros desde León, “a celebrar esta noche y a desfrutar, pasarán tres semanas hasta que te des cuenta de lo que has logrado.” Todas las experiencias de dos semanas no se pueden resumir en el momento único de entrar en el catedral de Santiago. Los mismos pensamientos y sentimientos se han quedado conmigo, 6 años después y 10 mil kilómetros de Santiago. El camino que empecé el 14 de Mayo del 2004 es el mismo que sigo hoy día. El catedral de Santiago fue una parada en el Camino—una parada donde he vuelto a parar y donde pararé otra vez en el futuro—pero el camino mismo ha seguido tanto como he tenido ganas de caminarlo.” (Marzo, 2010; sacada de un articulo que publiqué en el libro “Following the Yellow Arrow; Younger Pilgrims on the Camino”)

Yo escuché hablar del Camino de Santiago por primera vez en una clase de historia en la Universidad de Michigan durante el segundo año de mi carera. Cuando nuestro instructor nos dijo que dos profesores organizaban un viaje al Camino para el verano siguiente, me volví hacia un amigo y dije, “Me voy.”
El GIEU—global Intercultural Exchange for Undergraduates—es un programa que organiza viajes para estudiantes de la universidad para que viajen y trabajen, de alguna manera, de “crear una comunidad internacional”. En 2004, uno de los destinos del programa de GIEU fue los 300 kilómetros del Camino de Santiago desde León a Santiago de Compostela. Mientras caminaban, entrevistaban a los demás peregrinos y preparaban comida cada noche para compartir, Los estudiantes peregrinos iban a pensar en las varias maneras en las que la comunidad se desarrolla en el Camino. El Camino, sin embargo, tiene un poder impresionante que uno no se puede analizar fácilmente. Por el hecho de que cada uno de los 14 estudiantes tenía su fuerza y su debilidad, cada uno seguía un Camino diferente.

Mi propia fuerza y mi propia debilidad fueron los dos lados de una misma moneda. A los siete años, un tumor cerebral causó que el líquido cerebral iba poniendo cada vez más presión en los nervios ópticos. Con tanta presión, el sangre y los nutrientes no llegaron a los nervios, lo cuales se ahorcaban.
Aunque una seria de cirugías me salvó la vida, me quedé sin la vista.

La invidencia siempre ha sido la fuerza que me echa para adelante. Aparte de Caminar el Camino en 2004, pasé ocho meses estudiando en Chile, dos años trabajando en Málaga como auxiliar de Conversación, dos años en Japón con el programa de JET y, al final, pasé un año entrenando en la Universidad Internacional de Budo donde gané mi cinturón negro. Pero la invidencia también ha sido una fuente de mucha duda en mi vida. Con cada aventura nueva, me pregunto como será posible que logre que todo funcione. Cada vez que una persona me ofrece la mano, yo creo que la ofrece con condescendencia. He intentado mantener un sentido de independencia mientras me pongo en situaciones cada vez más difíciles. Pero me ha costado mucho entender que la ayuda no siempre expresa la duda que esa persona me tiene.

El Camino de Santiago fue mi primera experiencia viviendo afuera de los Estados Unidos. Fue la oportunidad que necesitaba para probarme a mi mismo: ubicarme en los nuevos sitios, expresarme con un vocabulario básico y confrontar a las reacciones que tenía la gente frente de mi discapacidad. Estas fueron todas las capacidades que me hacían falta si quisiera vivir una vida internacional. Poco a poco, durante el 300 kilómetros viaje, me iba desarrollando mis propias estrategias. Cada vez que llegué a un albergue nuevo, pregunté por el baño. El baño es la necesidad más básica y no quería preocuparme por ello. Prestaba mucha atención a los sonidos y movimientos de los peregrinos que me rodeaban. Mientras escuchaba a los demás peregrinos con sus ritos diarios—lavando la ropa, preparando la comida—podía sacar una idea más o menos clara del tamaño y estructura de cada nuevo lugar. Para que sea más fácil encontrar mi cama, empecé a dejar mi mochila al pié del colchón. Luego, cuando volví a entrar en el cuarto, dejé que la mano pasaba cerca de las camas hasta que tocó con mi mochila y encontré mi espacio. Aprendí a adaptar.
Aunque no me costaba conocer los sitios nuevos, conociendo a la gente nueva era más difícil. Cuando cada peregrino nuevo expresaba preocupación o, aún peor, admiración por un peregrino ciego, me lo encontré difícil mantener el autoestima. Cuando una mujer me regaló un bastón de caminar, lo llevé hasta que no nos veía y se lo pasé a otro miembro de nuestro grupo. En un albergue cerca de Santiago, un hombre me tomó de la mano y se quedó quieto durante varios momentos llorando. NO estaba yo preparado por ese tratamiento. Para una persona, como yo, quien siempre ha intentado pasar sin que nadie le prestara mucha atención, me resultó muy incómodo ser el centro de tanta atención.

“Llegué a Santiago el 30 de Mayo del 2004 con haber entendido dos cosas muy importantes. Mientras caminaba las calles y las plazas de esa hermosa ciudad, muchos de los peregrinos que había conocido en el viaje me saludaban. Con sus felicitaciones y deseos por un buen viaje de vuelto a mi país, me di cuenta de que tenía la fuerza de viajar y vivir la vida que quería. Me había desarrollado las capacidades necesarias para adaptar a lugares nuevos y desconocidos. También descubrí la fuerza de explorar estos sitios sólo. Pero, cuando un francés me paró en las escaleras delante del catedral, poniendo sus dos manos en mi pecho y queriendo no más que conocerme, me di cuenta de que todavía no me sentía cómodo con las reacciones de los demás. De verdad, yo mismo no me sentía cómodo con la invidencia.”

Durante los dos años que trabajaba en Málaga—el octubre de 2006 hasta el Mayo de 2008—era voluntario de la Asociación Jacobeo de Málaga. Aparte de rellenar credenciales y dar consejo a los peregrinos, la asociación de Málaga repasa etapas del Camino mozárabe para asegurarse de que el camino sea limpio y bien indicado. También volví yo a Santiago en el Camino portugués con una amiga. Sin embargo, he quedado siempre con ganas de volver al Camino francés y caminar desde el principio.

Saturday, July 14, 2012

The Journey Continues

Ever since completing the Camino de Santiago in 2004, I have always considered the possibility of returning as a solo pilgrim. There are many who believe that walking alone is the only real way to truly experience the Camino.

Eight years after completing the Camino for the first time, I find myself once again in Spain. Here is this backpack—heavier than what it should be, I’m sure—and these boots that clop far too loud. I have a metal bottle I won as part of a door prize five days before leaving the United States and a sleeping bag that will protect me from much colder temperatures than I will ever experience in July or August. I have with me the same two shirts I wore the first time I hiked, with the addition of a t-shirt that reads, “I’ve got mad Ninja skills” (a present from my Aikido instructor). I also have this digital recorder and this seashell and a badly bent cane. Could I be anything other than an American on the Camino de Santiago? Unlikely. I also have this idea:

It has always bothered me that I have never come to terms fully with the way people react to my blindness. Eight years ago, I was aggressive in my refusal of assistance when crossing the road. Five years ago I just swore in foreign languages at people who I thought were “overly helpful” as I walked the streets of Japan. Now I confine most comments to my inner dialogue. But the inner discomfort still remains. What makes me uncomfortable? There is no such thing as a clear answer when asking questions of the complex machinery that is our mind. Some days you are tired and things rub you raw. Other days you are feeling low and the wrong word at the wrong time can bring you lower. When I look at the heart of the matter, however, I know that I am uncomfortable with both the need to depend upon other people and the way these people will then view me. Weakness… a fear of weakness…

Here's looking fear in the face

I am undertaking a personal, and social, experiment. I am going to walk the Camino de Santiago alone. A blind pilgrim walking alone. The idea is to arrive to St. Jean Pied de Port at the frontier between France and Spain and explain to the other pilgrims my situation: I need help. In order to overcome my fear of dependence, I am forcing myself to depend upon complete strangers. There is no way I could possibly follow the yellow arrows painted on walls, trees and signs without a guide. I therefore intend to ask for guides along the 700+ kilometers from France to Santiago de Compostela.

I do not believe that finding guides will be a problem. In fact, I worry more about liking my guides too much to seek out new ones each day. The challenge will also be in keeping patient and understanding with people who may doubt my ability to hike. This is, after all, a personal challenge.

I hope to maintain the blog during the approximately 35 days of the Camino. I will not, however, sacrifice time I could be spending with other pilgrims to update the blog. So posts might end up coming in three day increments. I had hoped to begin the Camino with some question in mind… something important to ask each fellow pilgrim. Though I have one or two ideas, I think I will let circumstances dictate both the direction of the blog and of my thoughts. You follow the Camino, after all, the Camino doesn’t follow you.

I should be beginning the Camino on Wednesday, July 18th. This is assuming that I catch every train and bus between Malaga and San Jean.
Five days and counting!

The Beginning

“A pilgrim on the Camino de Santiago told me, upon the completion of my 300-kilometer journey from León, “Celebrate tonight and enjoy yourself. It will be three weeks before you appreciate what you’ve accomplished.” Two weeks and more of experiences cannot be condensed into the single moment of entering the Cathedral of Santiago. Now, more than six years later and ten-thousand kilometers from Spain, the thoughts and feelings I experienced while walking the Camino are still present in my mind. The path I began walking on May 14th, 2004, is one that I continue today. The Cathedral of Santiago was a stop along the way – one which I have revisited since and will return to again – but the road has continued for as long as I have cared to walk.” (March, 2010; taken from an article I published in “Following the Yellow Arrow; Younger Pilgrims on the Camino”)

I first heard about the Camino de Santiago in a Spanish history class at the University of Michigan during my sophomore year. When our graduate student instructor mentioned that two professors were organizing a group to hike the Camino for the following summer, I turned to a friend and said, “I’m going.”
The GIEU—Global Intercultural Exchange for Undergraduates—is a program which organizes trips for undergraduate students to travel and work, in some way, to “build international community”. In 2004, one of the sites for the GIEU program was to be the 300-kilometer stretch of the Camino de Santiago beginning in Leon and Continuing to Santiago de Compostela. Student Pilgrims were to think about the ways in which community developed along The Way as they hiked, interviewed other pilgrims, and prepared meals nightly to share with fellow travelers. The Camino, however, is a very powerful experience that one can not simply analyze. Each of the fourteen pilgrims selected for the GIEU trip had his or her own personal strengths and weaknesses and, therefore, traveled his or her own, personal path.

My own personal strength and weakness were somewhat opposing sides of the same coin. At the age of seven, a pseudo tumor cerebri (a “false brain tumor) caused cerebral fluid in my head to put increasing pressure upon my optic nerves. The nerves were pinched so tightly that blood and nutrients were unable to adequately circulate; in essence, the nerves were starved to death. Although several surgeries including the installation of a LP Shunt (in the stomach and lower back) were able to finally reduce the cerebral pressure, I was left completely blind.
Blindness has always been the driving force behind my active life. Besides walking the Camino de Santiago in 2004, I have also spent eight months studying abroad in Chile, two years working in Spain as an English conversation assistant, worked in Japan for two years on the JET program and finally spent an additional year in Japan training at the International Budo University where I earned my black belt in Judo. But blindness has always been my greatest source of self doubt as well. With each new adventure, I wonder how I will be able to make things work. Each time a stranger offers me a helping hand, I can’t help but feel it is offered in condescension. I have struggled to maintain a sense of independence while placing myself in ever more challenging situations. I have struggled to understand that “help” isn’t always an expression of doubt.
The Camino de Santiago was my first real experience living and traveling abroad. It was the chance I needed to truly test my abilities: finding my way around new places, using limited vocabulary in a foreign language to express myself and dealing with peoples’ reaction to my visual impairment. These were all skills I would need if I were to have the international lifestyle I wanted. I gradually developed strategies to deal with these challenges on the 300-kilometer journey. When I arrived to each new hostel, I immediately asked the location of the bathroom. This was the most basic and important of daily necessities, so I wanted it out of the way. I then paid attention to the sounds and movements of the pilgrims around me. As I listened to the other travelers go about their daily rituals—washing clothes, preparing meals—I could quickly develop a sense of the layout and structure of each new environment. To make finding my bed or sleeping-mat easier, I began leaving my backpack at the end of the mattress. I could then let my hand drift along the foot of each bed as I entered the room until I brushed past my own space. I learned how to problem solve and adapt.
Although I found it relatively easy to deal with new places, dealing with new people was somewhat more challenging. As pilgrim after pilgrim expressed concern or, even worse, admiration at a blind traveler, I found it increasingly difficult to maintain my own sense of self esteem. When one woman gave me a polished walking staff, I held it just until we were out of her sight before passing it off to another member of our group. Another man asked simply to hold my hand for a moment as we entered an albergue nearing the end of our Camino. I was not prepared for this type of treatment; for someone who has always tried to blend in, being singled out is very discomforting.

“I arrived in Santiago on May 30th, 2004, having learned two important things about myself. While walking in the streets and plazas of this beautiful city, I was greeted by pilgrims I had met along my three-hundred kilometer trek from Leon. Amid their congratulations and well-wishes, I realized I had the strength to travel and live the life I desired. I had developed the skills necessary to adapt to new and unfamiliar surroundings, and I had found the confidence I needed to explore these places independently. But as I was stopped on the steps outside the Cathedral of Santiago by a French man who placed both his hands on my chest and wanted simply to meet me, I was forced to admit that I was not fully comfortable with how people reacted to my visual impairment. In truth, I was not yet comfortable with my own feelings toward blindness.”

During the two years I worked in Spain—October 2006 through May 2008—I volunteered for the local Camino de Santiago association in Malaga. Besides helping pilgrims fill out credentials and prepare for their trip, we also hiked parts of the Camino Mozarabe from Malaga to insure the path was well marked and clean. I also returned to Santiago along the Camino Portugués with a friend. I have always had a lingering desire, however, to return to the French Camino and walk the entire distance from the French border to Santiago.